Caminando hacia la sostenibilidad; situación actual.

Como ya comentábamos en otra entrada de este blog, hemos suscrito unos principios de actuación en los que se refleja nuestro propósito de realizar una mejora continua en los aspectos ambientales de nuestra organización. En esta entrada, “Caminando hacia la sostenibilidad. Situación actual”, queremos, al igual que en la anterior, compartir los datos sobre nuestros consumos de energía y los criterios que hemos ido teniendo en cuenta a la hora de tomar decisiones en diferentes aspectos de este negocio, ya que uno de los puntos que recoge nuestra Política Ambiental es precisamente el de dar publicidad de las actuaciones que llevemos a cabo en la protección del medio ambiente, buscando así la cooperación de nuestros clientes y proveedores.

Consumos

  • Agua.

En estos 8 meses de andadura que lleva Slow Traffic como taller de bicicletas hemos consumido una media 1750 litros de agua al mes, lo que repartido entre los 22 días que de media está abierto al público nos supone 79.55 litros por día. Y esto ¿es mucho o poco? os preguntaréis. Bueno pues para poder valorar estos datos tendremos en cuenta que nuestra cisterna consume unos 3.5 litros en cada recarga ya que uno de sus botones está anulado. Y después, además de abrir el grifo para beber (y en verano bebemos mucho) el resto del agua que gastamos la utilizamos en el lavadero de bicicletas, en las tareas de limpieza del local y por supuesto la limpieza concienzuda de manos de nuestro mecánico. Si además se tiene en cuenta que según la OMS una ducha de unos 5 minutos son unos 95 litros, se ve claro que nuestro consumo es bastante ajustado. Nos será dificil poder reducirlo más.

  • Luz.

 

A pesar de haber bajado la potencia en el contrato desde el comienzo de la actividad, el aparato industrial de aire acondionado y calefacción del que dispone el local es bastante potente, así que procuramos encenderlo lo menos posible. Y aunque el invierno de momento ha venido más o menos suave, durante el verano pasado el termómetro no bajo de 40ºC en Madrid. El caso es que revisando las facturas de la luz, vemos unas fluctuaciones de consumo importantes, atendiendo claro está, al periodo del año en el que nos encontremos, y así lo mismo tenemos algo más de 300 kW/h en otoño que pasamos a más de 1300 kW/h en agosto, vamos que la media se nos queda en un consumo de 316 kW/h al mes, consumo que probablemente suba algo en el próximo periodo de 8 o 10 meses ya que ahora estamos sacando una media de un periodo inferior a un año.

Para conservar algo más el calor del local lo mejor es tener un buen aislamiento, así que hemos puesto un burlete en la puerta por la que notábamos nos entraba aire frío y de momento podemos decir que se ha producido una leve mejora.

caminando hacia la sostenibilidad

Colocación de burletes para mejorar el aislamiento.

En los periodos de inactividad de la tienda, a la hora de comer y cuando cerramos por la noche, dejamos apagados todos los  aparatos que no son necesarios (ordenador, altavoces, impresoras, etc) y además procuramos no dejar ninguna luz encendida allí donde no estamos trabajando.

Ya que la factura parece cada día más difícil de reducir estamos mirando para cambiar nuestro contrato de suministro a una cooperativa de energía limpia. Os iremos contando.

  • Residuos

Los residuos que más se generan en un taller de bicicletas, como es fácil de imaginar, son componentes de las bicis que reparamos y que, en general, no son reutlizables en otras bicis por estar suficientemente desgastados o rotos, razón por la que se cambian. Ahora bien, en nuestro afán por contribuir a reducir algo nuestra huella de carbono y en la medida de lo posible, solemos reutilizar todas estas cosas para realizar cosillas de utilidad. Así, habréis visto, los que habéis pasado por aquí, nuestro reloj hecho con una llanta vieja, o nuestra alfombra de cubiertas o unos bonitos cinturones realizados con cubiertas gastadas, entre otros objetos.

caminando hacia la sostenibilidad

Cinturones Slow Traffic realizados con cubiertas usadas. Diferentes tallas y modelos.

Otro residuo que generamos es cartón y papel. El cartón, tanto las cajas grandes en las que nos entregan los pedidos como una pequeña caja de una cámara, se lleva todo a un contenedor público. Los folios que usamos para imprimir carteles además de ser ecológicos y usarlo normalmente por ambas caras, procuramos llevarlo también al contenedor.

Otros residuos, como sprays de pintura que usamos en una restauración o algún líquido desengrasante, lo llevamos al punto limpio móvil del barrio.

  • Social

Cuidar el medio ambiente significa cuidar del entorno, lo que nos rodea, y en ese espacio están también las personas. Las bicicletas que nos llegan a través de clientes que ya no las quieren, por  falta de espacio o por requerir una reparación excesivamente costosa, las donamos al colegio público El Madroño que está en el barrio de Vallekas. Este cole está dentro del programa europeo STARS que consiste en fomentar los modos de transporte sostenible, como la bicicleta, para ir al colegio, lo que además favorece la autonomía de los chavales. Además, para diversificar las donaciones estamos buscando nuevos proyectos en los que colaborar. Os iremos contando más.

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